Cuando veas lo que puedes encontrar debajo de tu casa quedaras con la boca abierta. Cada vez que cambiamos de casa o hacemos alguna remodelación, siempre tenemos la esperanza de hallar un tesoro oculto en el sótano, pero seguro jamás algo como esto, un ataúd.

La historia que hoy te traemos fue el hallazgo que hizo una familia en su nueva casa, fue un ataúd muy pequeño que parecía de un niño, pero cuando lo abrieron no podían creer lo que estaban viendo. Así que no esperes más te invito a leer con mucha atención hasta el final. ¿Quieres Saber Más? Sigue Leyendo… Recuerda Compartir Esto Con Tus Amigos.

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Esta fue lo que le sucedió con una familia en San Francisco cuando halló justo eso, un pequeño ataúd sepultado bajo la casa. Por la tapa de cristal podía verse un pequeño cuerpo, puesto que era una pequeña de 3 años de edad.

El ataúd databa del siglo XIX y estaba herméticamente cerrado, esto había hecho que la pequeña se encontrase en un increíble estado de conservación, a través del cristal era posible ver las manos de la pequeña, el cual tenía un ramo de flores entre sus manos.

La familia, en conjunto con las autoridades locales empezaron a buscar la identidad de la pequeña; tardaron poco más de un año, hasta que al fin ha salido la verdad a la luz.

En la casa donde se halló el ataúd vive Ericka Karner, fue quien contactó a la policía y a Garden of Innocence, una organización que trabaja para dar a pequeños que han sido abandonados o cuya identidad es desconocida y así poder darles un funeral digno.

El sitio dónde estaba la casa de Ericka acostumbraba a ser un camposanto antes de la década de 1930, cuando los cuerpos fueron trasladados a otro lugar. Según lo que parece el ataúd de la pequeña debió haberse quedado olvidado.

A la pequeña, a quien decidieron llamar Miranda, la llevaron a otro camposanto, más sin saber su auténtica identidad aun.

Un conjunto de voluntarios de Garden of Innocence prosiguió con la búsqueda de la identidad de la pequeña.

Ayudándose con el registro de funerales del camposanto y viejas anotaciones, al final se halló que el nombre de la pequeña era Edith Howard Cook, fallecida el 13 de octubre de 1876 antes de cumplir los 3 años de edad.

Sorprendentemente se descubrió que Edith tenía familiares vivos, se trataba de Peter Cook, nieto de su hermano.

Aunque al parecer la pequeña murió debido a una enfermedad infecciosa, la realidad es que la causa de su muerte continúa incierta.

Conociendo el nombre y también identidad de la pequeña se le dió un funeral. Incluso, en la lápida se coloco una foto de la pequeña. El personal de Garden of Innocence le hizo una despedida a Edith en compañía de su sobrino nieto, Peter Cook.

Se trata de una alucinante historia de entrega y dedicación. El cuerpo de la pequeña descansa de nuevo para la eternidad fuera del anonimato y en un sitio conveniente para esto.

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